domingo, 18 de noviembre de 2007

No hay Marcha Atrás

Es triste comprobar que somos marionetas del destino, solo hace falta un evento capaz de desencadenar una suma de hechos y caer en la rutina que la justicia ha creado inteligentemente con el fin de hacer funcionar su industria, en este caso la industria del maltrato.
Uno se casa y pasan muchos años sin el menor problema y de repente una pequeña consulta judicial agregándole la suerte de caer sobre un letrado inescrupuloso que vea su futuro con buenas espectativas de ganancias junto a una persona que aparente cierta solvencia y... el negocio está montado.
Los consejos son gratuitos, como punto inicial. Le pondremos una denuncia de maltrato falsa para poderlo atrapar por la vía de los antecedentes penales y así le quitamos margen de movimiento a la muy preciada victima.
No me refiero en absoluto y en ningún momento a los casos de reales malos-tratos, los cuales estoy completamente de acuerdo que hay que aplicar todo el peso de la ley, no a la ligera sino con todas las pruebas y garantias de no equivocarse ante un verdadero maltratador.
Una vez que el inescrupuloso letrado empieza a girar los engranajes judiciales no hay vuelta atrás, una falsa denuncia en la Guardia Civil y luego al juzgado para asegurarse que no falla, si es viernes aún mejor pues tendrán a la indefensa victima en los calabozos de la Guardia Civil hasta que venga un abogado de oficio al día siguiente después de las 14:00 horas y el juzgado estará cerrado hasta el día lunes con lo que la victima iniciará un sentimiento de odio imperdonable que "echará más leña al fuego", NO HAY MARCHA ATRAS.
Siguiendo con los protocolos de la industria del maltrato, ya en los juzgados, la victima verá a la campeona del combate con ojos de "que me estás haciendo" y ella responderá con ojos de 2yo no fui", pero no os preocupeis pr el letrado inescrupuloso, el atará otro cabo aún suelto. "no puede retirarse la denuncia pues cometeremos perjurio y son dos años de cárcel mínimo", que hacer?? seguir para adelante, NO HAY MARCHA ATRAS.

No hay comentarios: